Definir la belleza es muy difícil. Sin embargo, un rostro atractivo siempre se encuadra dentro de proporciones armónicas, con las variaciones personales y raciales de cada uno, donde las medidas juegan un papel importante.

Existe relación entre la posición de las piezas dentarias y el resto del conjunto formado por los maxilares y la cara. Por eso, es imprescindible conocer cómo se acoplan normalmente entre sí, cómo mordemos, es importante aclarar que lo que comúnmente se conoce como mordida o cuando hablamos de tipo de mordidas, en realidad técnicamente habría que hablar de oclusiones, normoclusión cuando la oclusión es correcta y maloclusión cuando la oclusión es incorrecta.

Tras un análisis inicial, lo que el ortodoncista debe hacer es conformar relaciones de dientes y maxilares. La propia naturaleza de cada paciente es la que, más adelante, añadirá los ajustes compensatorios a cada caso, de acuerdo con el tipo facial propio de cada uno, todo ello dentro del marco de la individualidad personalizada.

CRONOLOGIA DE LA ERUPCIÓN

¿CUANTOS SON LOS DIENTES  Y CUANDO SALEN?

Para entender bien como mordemos y qué tipo de mordida tenemos, es necesario dar una breve información sobre cómo “salen” o erupcionan los dientes, esta es una fase muy importante que va a determinar nuestra mordida en el futuro.

La DENTICIÓN TEMPORAL está constituida por 20 piezas dentarias. Empiezan a salir a los 6 meses, debiendo completarse alrededor de los 3 años.

DENTICIÓN MIXTA es el período dentario entre los 6 y 12 años en que las piezas temporales son gradualmente reemplazadas por las definitivas. Durante esta fase estarán juntos los dientes primarios y los permanentes.

La  DENTICIÓN  PERMANENTE se completa entre los 12 y 14 años, al haber hecho erupción todas las piezas definitivas, a excepción de los “molares del juicio”.

El adelanto o retraso moderado en esta secuencia no debe preocupar, pero sí ser motivo de consulta con el ortodoncista. Circunstancias diversas influyen sobre el orden y la rapidez eruptiva.

¡A la cronología y curso de la  erupción dentaria también se aplica la “normalidad individualizada”!

LA OCLUSIÓN

Al nacer, los maxilares están separados. En modo alguno existe una relación de ajuste entre ellos, por no haberse desarrollado aún la Oclusión.

La erupción dentaria, es decir, la aparición de dientes a través de las encías, comienza a edades diferentes y puede tener una secuencia variable, como hemos visto. A medida van erupcionando los dientes temporales, también se desarrollan verticalmente los huesos maxilares. Cuando emergen los primeros molares de leche en la parte posterior, llega un momento en que los superiores se encuentran con los inferiores, entrando en contacto y estableciendo un engranaje que antes no existía: se ha logrado la Oclusión. A ese primer contacto entre molares temporales se le conoce como “primer  levantamiento” oclusal.

Como fácilmente se deduce, este es un período trascendente del desarrollo de la oclusión. Por ello  resulta imprescindible la visita al ortodoncista al menos a los 6 años de edad, para asegurar que más adelante, a los doce, cuando hagan erupción los segundos molares permanentes, todas las piezas dentarias encajarán exactamente dónde y como deben.

En la mayoría de los casos los molares permanentes, molares “de los seis años”, deberán mantenerse donde estén, sin permitir desplazarse hacia adelante, lo que a veces acontece por pérdida de piezas temporales. De ocurrir así, estarían quitando parte del espacio que pertenece a los definitivos para hacer erupción. Independientemente de que, al rodarse también alterarán la relación que deben mantener entre sí.

La situación oclusal resulta aún más comprometida al darse la circunstancia de que en el maxilar superior el espacio disponible para el recambio dentario es menor que en el inferior, razón por la que especialmente los molares superiores deberán ser mantenidos en las posiciones que ocupan, sin permitir su desplazamiento.

Este espacio llamado “de reserva o deriva” hay que mantenerlo a toda costa. Para conseguirlo, cuando se hubieren perdido piezas temporales, por unas razones u otras, será necesario colocar lo que se denomina “mantenedores de espacio“, para conservar el de las piezas dentarias definitivas. La indicación del mantenedor de espacio la proporciona el examen radiográfico.

Los mantenedores de espacio deben controlarse periódicamente para observar el estado de erupción de las piezas permanentes. Cuando esto suceda, entonces será el momento de retirarlos.

La Dentición Mixta se inicia hacia los 6 años con la erupción de los primeros molares permanentes superiores e inferiores. Estos molares permanentes, al contactar  entre sí, como años antes lo habían hecho los temporales, determinan el “segundo levantamiento” de la oclusión.

La erupción de estos primeros molares permanentes es de gran importancia, pues, además de ser piezas definitivas, sirven de guía para la colocación correcta de todas y cada una de las demás aún por salir. Por todo ello, su protección y debida conservación resulta fundamental, como puede deducirse de las ilustraciones. Los molares y caninos temporales guardan el espacio que, más adelante, ocuparán los caninos y premolares definitivos. Dado que el tamaño de los temporales es mayor que el de los permanentes aún por brotar, esta diferencia proporciona un espacio que hay que conservar, del que resulta imprescindible disponer para la mayoría de los tratamientos.

¡De ahí la importancia (y la necesidad ) de mantener sanos los primeros molares definitivos que erupcionan  aproximadamente a los 6 años!

La relación que mantiene la corona de los dientes definitivos en formación con las correspondientes piezas temporales, determina que las permanentes vayan eliminando por presión a las temporales, favoreciendo, por consiguiente, su reemplazo. Por el contrario, una situación paralela de los ejes de ambas retrasará el recambio de los incisivos, aparte de ocasionar que los definitivos puedan erupcionar por delante o detrás de los temporales, sin que estos hubiesen sido reemplazados.

  • El ángulo que guardan entre sí los incisivos superiores e inferiores, pasa de una situación más plana, al principio, a otra acusadamente más convexa, al final, lo que añade espacio al recambio dentario.
  • El aumento de espacio para el recambio también se da en sentido transversal, lo que posibilita que las coronas de los incisivos, más anchas que las de sus predecesores temporales, puedan ubicarse debidamente. Cuando esto no sucede se produce una causa de apiñamiento dentario.

Es importante la visita al ortodoncista a estas edades para observar lo que acontece y supervisar el  recambio y oclusión de los dientes incisivos.

También hay que verificar la relación que guardan entre sí tanto horizontal como verticalmente,  pues se  dan cambios significativos en esta época.

VARIANTES FACIALES

El énfasis en la relación de los primeros molares permanentes determinó que, en un principio, se pensara únicamente en términos de posición de piezas dentarias para clasificar las maloclusiones.

Investigaciones posteriores evidenciaron que, aún cuando la relación molar pueda servir de referencia, la naturaleza de las maloclusiones va más allá y resulta bastante más compleja de lo que se pensaba, pasándose, entonces, a una clasificación por relaciones esqueléticas.

Las relaciones que guardan entre sí los componentes faciales varían enormemente, dependiendo del tipo de cara de cada uno, que las diferentes unidades faciales se sitúen más adelantadas o retrasadas, más abiertas o cerradas, más elevadas o descendidas, más o menos desplazadas hacia un lado ú otro.

Es imprescindible, por consiguiente, conocer a fondo este tema para poder hacer un diagnóstico correcto de la deformidad y establecer el tratamiento adecuado para cada caso en concreto.

El ortodoncista determina con precisión el patrón morfogenético de cada paciente, algo imprescindible para alcanzar un diagnóstico correcto de la maloclusión y para poder establecer el plan de tratamiento apropiado.

 

CLASIFICACIÓN de maloclusiones

En la Ortodoncia moderna, no es suficiente valorar las maloclusiones basándose solo en una clasificación de relaciones dentarias. Hay que profundizar para averiguar la naturaleza de la deformidad.

CLASE I

Así llamamos a las que guardan una relación normal de maxilares.

  • Maloclusión en la que ambos maxilares están en relación correcta. El problema se centra en la posición adelantada de las piezas dentarias (con o sin apiñamiento) respecto a sus bases óseas. Este caso, a veces, requiere de extracciones para su corrección.

CLASE II

Denominamos así a las que guardan una relación que ocasionan un adelantamiento del maxilar superior, con o sin posición retrasada de la mandíbula.

  • Esta maloclusión tiene las estructuras dentarias maxilares (con apiñamiento o no) adelantadas con respecto a su base ósea maxilar. Su tratamiento es más sencillo, aun cuando puede necesitar de extracciones. Se evitarían con el tratamiento precoz del caso.

CLASE II

Son aquellas maloclusiones básicamente caracterizadas por una situación de predominio mandibular, en relación a una situación de maxilar superior atrasada . Representan el 5% (aprox.) de todas las maloclusiones.

  • Maloclusión caracterizada por una relación normal de bases óseas, pero con las estructuras dentarias inferiores hacia delante con respecto a la base ósea mandibular. Suele necesitar de extracciones para su tratamiento.

DE LA CARA

CLASE I

Constituyen el 55% (aproximadamente) de todas las maloclusiones.

  • Maloclusión en la que ambos maxilares están en relación correcta. El problema se centra en la posición retrasada de las piezas dentarias (con o sin apiñamiento) con respecto a sus bases óseas. Preferentemente se trata sin extracciones.

CLASE II

Pueden darse innumerables variaciones. Representa el 45% (aprox.) de todas las maloclusiones.

  • Este tipo de maloclusión es bastante más complejo. La mandíbula está retrasada, así como sus estructuras dentarias correspondientes. El maxilar superior está en posición correcta y, en cambio, sus estructuras dentarias están adelantadas con respecto a la base. Su tratamiento es más complejo que el anterior.

CLASE III

  • Maloclusión etiquetada como de prognatismo mandibular en el que tanto la mandíbula, como sus estructuras dentarias, están avanzadas con respecto al maxilar superior. Además del tratamiento ortodóncico, suele necesitar de cirugía ortognática complementaria.

Como puede observarse, el diagnóstico en la ortodoncia moderna es muchísimo más complejo de lo que pudiera pensarse. Solamente un ortodoncista debidamente formado podrá hacerlo. Un diagnóstico  certero es imprescindible para poder establecer el  plan de tratamiento y llevar el caso a feliz término.

¿QUÉ TIPO DE MORDIDA TIENES?

Definir la belleza es muy difícil. Sin embargo, un rostro atractivo siempre se encuadra dentro de proporciones armónicas, con las variaciones personales y raciales de cada uno, donde las medidas juegan un papel importante. Existe

¿ES LA MEDICINA ALOPÁTICA LA MEJOR SOLUCIÓN PARA TUS DIENTES?

La Medicina Alopática se basa fundamentalmente en tratar enfermedades a través de drogas que actúen por el mecanismo de “los contrarios”. Esto es: si hay gripe, se suministra un antigripal; si hay fiebre, se receta un antifebril;

¿QUÉ ES LA ODONTOLOGÍA DEPORTIVA?

La odontología deportiva es la rama de la medicina deportiva que se ocupa de la prevención y el tratamiento de las lesiones bucodentales y las enfermedades orales asociadas al deporte y el ejercicio. Los deportistas

QUÉ ES LA TERAPIA NEURAL Y SU RELACIÓN CON TUS DIENTES

Dentro  del  conocimiento  popular  hay  una  frase  que dice:  “La  salud  del  organismo  empieza  por  la  boca”,  y  no está  alejada  de  la  realidad,  ya  que  el  cuidado  inadecuado de  los  dientes  desencadenan  problemas  de